Este es el inicio de una nueva vida, un nuevo comienzo un renacer pero no en el sentido idealista y positivo que a la gente le gusta escuchar; sino, en el sentido que comienza una revolución; pero no una de esas políticas,sociales, religiosas o culturales.
Es una revolución diferente donde no ha de cambiar nada ni a nadie.
Es una revolución sin balas, ni quejas, ni sentones.
Simplemente un despertar para el instinto que como SERES VIVOS y NO como humanos tenemos dentro (no me refiero al instinto humano porque los humanos no tenemos instintos somos humanos cuando aprendemos y ningún instinto es aprendido) me refiero al instinto de estar vivo que lleva consigo sobrevivir y ese arrastra el amar, odiar, pelear, defender, trabajar, honrar, respetar y miles más que los humanistas ingenuamente llaman moral; cuando la moral es la menos natural y más extraña de las pasiones humanas, la pobrecita apenas llega a la categoría de vicio hipócrita.
Esta revolución invita a luchar por sobrevivir no por destruir no se trata de pelear con un sistema o con una serie de cosas que nos hacen humanos sino de saber que la humanidad en si es un monstruo que destruye y devora todo a su paso.
Aunque no nos guste somos parásitos de este mundo, depredadores carroñeros, devoradores de árboles, de vidas, contaminadores, asesinos, megalómanos, narcisistas, machistas o hembristas y todo los términos que la sociedad ha inventado para clasificar a los desencajados a los parias que al final somos todos.
La diferencia entre unos y otros es que unos escogen pelear con el monstruo que está sociedad representa y otros prefieren almorzar con el*(* preciosa frase dicha más no se si creada por Rubén Blades al final de la película secuestro expres.)
Entonces esta revolución busca adeptos para uno o de otro lado sino busca una decisión ser honestos y sensatos y escoger de que lado vamos a vivir la vida, de que lado vamos a estar mientras el planeta, nuestra madre tierra muere por unos miserablitos gus(hum)anos que han invadido y carcomen su cuerpo cada día.
Podemos pelear y morir peleando pero con el orgullo de saber que hicimos algo o podemos aprovechar el hoy si pensar en las futuras generaciones la continuidad del planeta, de la vida y de las especies es cuestión de decidir de que lado vamos a jugar.
Carlos Rivas.
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1 comentario:
Q te puedo decir mi querido compañero guerrero seguimos juntos en esta lucha y esperemos ganar la batalla... la peor batalla de todas la batalla contra nosotros mismos...
Love & light,
Me
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